Nobody said it was easy, no one ever said it would be so hard.

sábado 12 de noviembre de 2011

Defensa de la alegría

http://www.flickr.com/photos/differ/
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retorica y los paros cardíacos 
de las endemias y las academias 

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres 

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxentas de la risa

defender la alegría como un derecho 
defenderla de los cielos y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas
del azar y también de la alegría.



Defensa de la alegría - M. Benedetti.


4 Almas:

Jorge Abeel dijo...

El poema lo he leído y sentido varias veces, pero hay un verso que es clave según mi percepción del universo de la alegría y los despilfarros y es precisamente el último verso: Del azar y también de la alegría. Creo que el poema sin este verso hubiese sido una falta de responsabilidad. Odiaba a este sujeto, ya que no son genios los que inmiscuyen la política en el verso, pero acepte en el tiempo quererlo, claro que no sin cierto recelo, es que suelo pensar que no hay que enamorarse de las cosas facilmente...me alegro niña que defiendas la ALEGRÍA, yo fui nacido para dejarla en sospechas. Vale. jorge

Alejandra M. Fimbres dijo...

Ese Mario era otro que lo decía mejor...

Alejandra M. Fimbres dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alejandra M. Fimbres dijo...

Este poema habría que pegarlo en el muro de mi cuarto, para verlo todos los días.